San Cataldo, patrón de Massa Lubrense
Cada año, en el mes de mayo, Massa Lubrense se engalana para celebrar a San Cataldo, su querido patrón. Se trata de un momento de espiritualidad, tradición e identidad colectiva que reúne a residentes y visitantes en una experiencia compartida de fe y cultura.
Biografía de San Cataldo
San Cataldo naciò probablemente entre los años 610 y 620 d.C, en Canty, Irlanda, en el seno de una familia acomodada y profundamente cristiana. Fue bautizado con el nombre de Cathlarm, que en irlandés antiguo significa “valeroso en batalla”.
Un nombre que, traducido posteriormente al italiano como Cataldo, parecía más proprio de un guerrero que de un religioso.
Tras la muerte de sus padres, decidió donar su herencia a los pobres y se convirtió en discípulo de Carthagh, abad del monasterio de Lismore. Ordenado sacerdote, asumió la dirección del convento tras la muerte de su maestro. Más tarde fue nombrado obispo y, hacia el año 666, emprendió una peregrinación a Tierra Santa.
Según la tradición, una vez allí se la apareció Jesucristo, quien le invitó a dirigirse a Tarento con la misión de reevangelizar la ciudad. San Cataldo inició entonces un largo viaje y desembarcò en la zona de Lecce, en Apulia. Al llegar a Tarento, combatió con éxito al paganismo y fue nombrado obispo de la ciudad, reformando profundamente la diócesis tanto en el ámbito litúrgico como administrativo. Falleció en Tarento el 8 de marzo de 685 y, según su voluntad, fue enterrado bajo el pavimiento de la catedral.
Los orígenes del culto
Con el paso del tiempo, los sarracenos destruyeron la ciudad y la tumba del santo cayó en el olvido hasta el 10 de mayo de 1071. Durante las excavaciones para la construcción de la nueva catedral, los obreros hallaron un sarcófago que, para sorpresa de todos, contenía los restos del obispo irlandés. Junto a ellos se encontró una pequeña cruz de oro con la inscripción latina “Cataldus”, lo que permitió identificar el cuerpo.
Hoy en día, las reliquias de San Cataldo se conservan en el altar del llamado Cappellone, dentro de la Catedral de Tarento, ciudad de la que es patrón.
El culto de San Cataldo en Massa Lubrense
San Cataldo muy venerado en Irlanda y en Tarento, es también patrón de varias localidades, incluida Massa Lubrense. En el siglo XV, el culto llegó a Massa gracias al comerciante y navegante Cesare Starace. Tras adquirir en Tarento una reliquia del santo – el hueso del fémur – emprendió el viaje de regreso en su nave mercante. A pesar del viento favorable, al llegar a las costas de Marina della Lobra, el barco se detuvo inexplicablemente y no pudo continuar. Según la tradición, la reliquia había elegido Massa Lubrense como su nuevo hogar. Desde entonces, la devoción a San Cataldo se consolidó rápidamente y ya en 1640 era considerado el patrón de la ciudad. Actualmente, la reliquia se conserva en la antigua Catedral de Santa Maria delle Grazie de Massa Lubrense, dentro de una base octogonal sobre la que se alza el busto del santo, realizado en plata y cobre dorado.

Se trata de una devoción antigua que conecta pasado y presente y que sigue alimentando la fe de la comunidad local. Cada año, la fiesta de San Cataldo en Massa Lubrense anima la ciudad por varios días y para concluir, culmina el 10 de mayo con la celebración eucarística y la solemne procesión.
Mas allá de su papel como santo patrón, San Cataldo representa un vínculo entre generaciones, un símbolo de las raíces históricas y un motivo de orgullo para Massa Lubrense. Participar en su fiesta es una forma auténtica de descubrir el alma de este territorio único.



