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El Peñasco del Vervece: entre leyenda y espiritualidad

Sumergido entre historia, leyenda y maravillas naturales, la roca del Vervece es uno de los lugares más sugerentes de la Área Marina Protegida de Punta Campanella. Un santuario marino que encanta por su belleza, su significado espiritual y su importancia medioambiental.

A aproximadamente un kilómentro de distancia de Marina de la Lobra, se alza el peñasco del Vervece. Situado en la zona A (Roja) del Área marina progetida de Punta Campanella, donde rige la prohibición de tránsito y baño. Bien visible sobre el agua, el peñasco está rodeado de paredes rocosas que descienden en vertical hasta superar los 50 metros de profundidad.

Scoglio del Vercece

Entre historia y leyenda

El nombre Vervece, en napolitano “O’ Revece”, procede del latín “vervex” y significa “carnero”; quizás se le atribuyó este nombre por su forma vagamente semejante. Como otros lugares de la Penísula Sorrentina, también este peñasco reúne belleza y leyenda. De hecho, se cuenta que las mujeres de Marina de la Lobra intentaron arrastrarlo hasta la orilla para proteger sus vivendas de las marejadas. Aunque tiraron con todas sus fuerzas, no lograron el resultado esperado; al contrario, cayeron de espaldas. Desde entonces, se dice que las mujeres del pueblo tienen el trasero plano.

El Vervece custodia también muchísima historia, pues se encuentra en una zona donde se han señalado varios pecios. A unos cien metros de distancia, yacen los restos de un pequeño barco, de unos 30 metros de longitud. Este barco se dirigía a Castellammare di Stabia, pero se hundió tras chocar contra el peñasco, entre los años 60 y 70 (la fecha no está confirmada). Además, en 2011 muy cerca del Vervece, se halló un ancla de piedra utilizada por los barcos en tiempos antiguos.

El santuario submarino y la Virgen del Vervece

Sobre el peñasco del Vervece, el pequeño faro-hoy automatizado-vigilia el cercano pueblo marinero de Marina de la Lobra. Sin embargo, no es el único guardián de los barcos que transitan por la ruta Sorrento-Capri. A 12 metros de profundidad, se encuentra la estatua de bronce de la Virgen del Vervece, protectoda de los buceadores y de quienes trabajan en el mar. En 1975, la Virgen fue colocada en un saliente rocoso orientado al este para conmemorar la hazaña de Enzo Maiorca. De hecho, el 28 de septiembre del año precedente, el campeón de apnea siracusano había alcanzado un nuevo récord mundial, descendiendo a 87 metros de profundidad en las aguas del Vervece.

Desde entonces, este peñasco se ha convertido en un santuario marino, destino de una peregrinación de buceadores que se celebra cada año, el segundo domingo de septiembre. Con motivo de la fiesta de la Virgen del Vervece, un cortejo de barcos acompaña al párroco al santuario marino. Tras la misa, los buzos civiles y militares depositan una corona de laurel bendecida a los pies de la Virgen sumergida, en memoria de las personas desaparecidas en el mar.

Madonnina del Vervece

Desde 1983, en la parte emergida del peñasco se colocan placas de naciones extranjeras, en presencia de sus representantes diplomáticos. Estas conmemoran los héroes del mar, entre ellos el mítico Luigi Ferraro ( que obtuvo la medalla de oro al valor militar), pioneros del submarinismo, como Ennio Falco y Enzo Maiorca,  así como a los galardonados con el “Tridente de Oro de Ustica”.

El paraíso de los buceadores

Normalmente inaccesible, para acercarse y bucear en las aguas del Vervece es necesaria una autorización especial por parte del Área Marina Protegida de Punta Campanella. La zona permite exploraciones submarinas de diferentes niveles de dificultad, gracias a la particular conformación del fondo marino.

El Vervece es un auténtico paraíso marino. El paisaje marino cambia en función de la diferente profundidad y exposición de las paredes a la luz solar y de las corrientes. Este lugar rebosa flora y fauna marina. Se trata de un ecosistema riquísimo y variado, habitado por estrellas marinas, esponjas, langostas, gambas, erizos, gorgonias, morenas y cientos de peces de vivos colores.

Stella Marina Vervece

El peñasco del Vervece no es solo un punto en el mapa: es un símbolo de belleza natural, un lugar sacro para quienes viven el mar con respeto y pasión. Un patrimonio que merece ser protegido para las generaciones futuras. Descubrilo- incluso solo a lo lejos-es una experiencia que deja huella.